16 mayo, 2018

Mitos y verdades sobre el botox

La toxina botulínica, mejor conocida como bótox, es una proteína que actúa relajando la musculatura y deteniendo la movilización muscular excesiva y los impulsos nerviosos. El bótox se inyecta en cantidades minúsculas en los músculos del rostro para atenuar las arrugas de expresión y prevenir su aparición.

Así como se ha posicionado como una herramienta ideal a la hora de borrar arrugas,  cabe mencionar que se han generado muchos mitos sobre esta. Y aquí te ayudamos a desmentirlos.

El mayor mito que enfrentamos es que muchos pacientes acuden a la consulta con la creencia de que las inyecciones de bótox pueden afectar permanentemente a la expresión facial, creando parálisis o deformando el rostro. Pero lo cierto es que la distorsión de las expresiones faciales es rara y suele ser causada por una dosis excesiva o por la utilización del fármaco en el área equivocada.

Para obtener los mejores resultados a la hora de llevar a cabo uno de estos procedimientos, la Dra. Grissel Mayen Silva Cirujano Plástico Certificado cuenta con la mejor calidad.

Por otro lado se cree que el proceso es doloroso y tiene efectos secundarios pero, el producto se inyecta con agujas muy finas a nivel intramuscular y, como mucho, puede sentirse una ligera molestia que dura muy pocos segundos. Tras su aplicación pueden aparecer pequeños moretones en el punto de inyección que desaparecen por sí mismos a los pocos días.

Los efectos del bótox no son permanentes y generalmente “duran” entre cuatro y seis meses, momento en el cual se aconseja repetir el tratamiento para potenciar los resultados obtenidos y “educar” a los músculos. Eso sí, no se debe inyectar la toxina botulínica más de dos veces a lo largo de un año, ya que pueden generarse anticuerpos que anulen su efecto.

 

Algunas personas creen que el botox llega a provocar una adicción en el paciente. No hay ninguna propiedad química en el bótox que sea físicamente adictiva para el cuerpo humano. Es posible que algunas personas, atraídas por los resultados de las inyecciones, comiencen a desear más inyecciones de las que necesitan; generando una adicción psicológica. La misión del cirujano plástico es aconsejar al paciente para evitar tratamientos excesivos e innecesarios.

Por último, el bótox no solo es un gran aliado para combatir las arrugas y paliar el efecto del envejecimiento, es muy eficaz para el tratamiento de la sudoración excesiva, para mejorar condiciones oftalmológicas, ayuda a prevenir la migraña crónica, se emplea para disminuir la espasticidad relacionada con la esclerosis múltiple y otras enfermedades neurológicas.